domingo, 13 de abril de 2014
El amor duele.
Decidió salir, perderse por las calles de Madrid, dejar que por un momento todos los malos momentos del día se disiparan, que los problemas desaparecieran. Porque eso es lo que pasa los días de lluvia como esos, ¿no? Te olvidas de todo. Ella quiso hasta olvidar como amar, y olvidar como llorar. Aunque posiblemente si olvidaba lo primero, olvidaba lo segundo. Sí, sufría mal de amores. Quizá se enamoraba muy rápido y en el primer abrazo que daba, le clavaban el cuchillo por la espalda. Quizá por eso se vendaba los ojos (por el amor a primera vista), se ponía los cascos con el volumen a tope (para no enamorarse de ninguna voz), se pasaba el día entre callejones oscuros (para no encontrarse con nadie) y encadenaba al corazón (para que los latidos fueran a un ritmo normal.) Le pintaban el amor como si fuera algo bonito, y realmente el amor no era una pintura, era un garabato. 'Necesitas amor para ser feliz.' Mentira. El amor duele.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario